Los peligros de la resistencia a la insulina
Por tianke • 0 comentarios • 3 minutos de lectura
Dado que los humanos modernos consumen desayunos, almuerzos y cenas ricos en carbohidratos, bebidas azucaradas y tentempiés dulces, la insulina debe bombearse continuamente para procesar la glucosa de estos alimentos. La insulina es una hormona de almacenamiento, y el patrón alimenticio estadounidense estándar nos empuja a un estado constante de almacenamiento de grasa. Por el contrario, los niveles bajos de insulina hacen que la hormona contrarreguladora glucagón libere los nutrientes almacenados al torrente sanguíneo, donde se queman para obtener energía. El concepto de "tres comidas completas al día" es totalmente moderno y difiere por completo de nuestra experiencia evolutiva como cazadores-recolectores en condiciones de caos y, posteriormente, como seres que quemaban grasa en momentos de saciedad y hambre.
El enfoque de "dos comidas al día" te ayudará a restablecer el ritmo de saciedad y hambre, manteniendo tu salud en sintonía con tu predisposición genética. Esta modificación en la dieta puede salvarte la vida, ya que cuando se produce insulina en exceso durante un tiempo prolongado (una condición llamada hiperinsulinemia), se desarrolla resistencia a la insulina. Debido a la sobreproducción crónica de insulina, las células del cuerpo se vuelven cada vez menos sensibles a las señales que esta envía y dejan de recibir los nutrientes que la insulina les proporciona. Las células se saturan, provocando una gran acumulación de glucosa en la sangre. Este es el preludio de una catástrofe inminente. El hígado no detecta los niveles de azúcar en sangre e incluso depende de las señales de la insulina para saber cuándo liberar más glucosa al torrente sanguíneo. Al detectar niveles elevados de insulina en la sangre, el hígado, engañado, libera más glucosa en un intento inútil por restablecer la homeostasis. El exceso de insulina y glucosa en la sangre puede provocar una enfermedad que puede durar décadas. Muchos expertos médicos coinciden en que la resistencia a la insulina es la principal crisis de salud que enfrenta la humanidad en todo el mundo hoy en día.