Neuropatía periférica diabética: una preocupación grave que exige una prevención proactiva
La neuropatía periférica diabética (NPD) supone una amenaza importante para los pacientes con diabetes, ya que es la principal causa de amputaciones no traumáticas de miembros inferiores, representando aproximadamente el 60 % de estos casos. Además de sus síntomas característicos de entumecimiento y alteraciones sensoriales, la inestabilidad motora inducida por la NPD ha atraído cada vez más la atención de los expertos, puesto que triplica el riesgo de caídas en comparación con los pacientes diabéticos sin neuropatía.
La hiperglucemia es el principal factor de riesgo que impulsa la progresión de la neuropatía diabética periférica (NDP), si bien otros factores contribuyentes incluyen la dislipidemia, la hipertensión, la duración de la diabetes, la edad, el sexo masculino, el tabaquismo, el consumo de alcohol, entre otros. Dada la gravedad y la complejidad del tratamiento de la NDP, la prevención es fundamental.
Cuidado diario de los pies para pacientes diabéticos
Para prevenir la neuropatía diabética periférica (NDP), las personas con diabetes deben cuidar diligentemente sus pies. Esta rutina debe incluir:
- Lavar diariamente con agua tibia (no superior a 37 °C), nunca comprobar la temperatura con los pies.
- Secar bien con una toalla suave de color claro, inspeccionando si hay sangrado o exudación y asegurándose de que los espacios interdigitales permanezcan secos.
- Hidratar la piel con ungüentos o cremas, evitando la aplicación entre los dedos de los pies o sobre úlceras.
- Para quienes tienen la piel agrietada, se recomienda el uso de cremas especializadas a base de urea.
- Recorte cuidadoso de las uñas de los pies, cortando recto para evitar bordes profundos.
- Seleccionar calzado y calcetines cómodos y que se ajusten bien:
- Los calcetines deben estar hechos de materiales absorbentes y transpirables como el algodón o la lana, ser de colores claros, de la talla adecuada y tener un puño holgado, costuras planas y una superficie interior lisa.
- Los zapatos deben tener punteras amplias y profundas, suelas gruesas y acolchadas, tacones bajos y forros suaves.
- Los zapatos deben comprarse por la tarde, probárselos en ambos pies simultáneamente y, al principio, usarlos durante 1-2 horas diarias, aumentando gradualmente el tiempo de uso.
- Antes de ponerse los zapatos, revise y retire cualquier objeto extraño del interior, y evite las sandalias con los dedos al descubierto o caminar descalzo, especialmente sobre superficies calientes como la arena o el cemento.
Evitar los factores de riesgo
Además del cuidado diario de los pies, los diabéticos deben evitar posibles peligros, como la proximidad a fuentes de calor como calefactores, el uso de bolsas de agua caliente, calefactores eléctricos o mantas eléctricas, y abstenerse de caminar descalzos.
Medidas preventivas complementarias
Además de estas prácticas diarias de autocuidado, los pacientes diabéticos pueden beneficiarse al incorporar medicamentos patentados chinos que promueven la circulación sanguínea, disuelven la estasis sanguínea y actúan específicamente sobre la neuropatía diabética periférica (NDP). Estas intervenciones pueden servir como medidas preventivas para evitar la aparición de la enfermedad.
En resumen, la neuropatía periférica diabética es una complicación grave que requiere una prevención rigurosa. Al seguir rutinas integrales de cuidado de los pies, evitar los factores de riesgo y considerar terapias complementarias, los pacientes diabéticos pueden reducir significativamente el riesgo de desarrollar neuropatía periférica diabética y sus consecuencias potencialmente devastadoras.