En primer lugar, hablemos de la correlación entre la diabetes y el cáncer.
Nuestra comunidad académica actual solo ha observado que la incidencia de tumores malignos en pacientes con diabetes es mayor que en la población general, pero aún no puede confirmar si la enfermedad en sí está directamente relacionada con el cáncer. Actualmente, consideramos que las razones del mayor riesgo de tumores en pacientes con diabetes podrían estar relacionadas con la resistencia a la insulina, la hiperinsulinemia, los factores de crecimiento, la obesidad, la hiperglucemia, la inflamación crónica y el estrés oxidativo. Asimismo, una alimentación desequilibrada también es un factor que contribuye gradualmente a la disminución de la resistencia.
¿A qué aspectos del estilo de vida podemos prestar atención para reducir el riesgo de cáncer en personas con diabetes?
En segundo lugar, sospechamos que son muchos los factores que contribuyen a la correlación entre la diabetes y el cáncer, así que ¿a qué aspectos de nuestro estilo de vida podemos prestar atención para reducir los riesgos relacionados con la diabetes y el cáncer?
1. Controla tu consumo de carbohidratos
Reducir el consumo de carbohidratos no solo disminuye el nivel de azúcar en la sangre, sino que también puede ayudar a bajar la presión arterial. Consume más frutas, verduras y cereales integrales.
Los pacientes con enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares deben prestar atención a una dieta baja en sal y grasas, seguir una dieta ligera, consumir más fibra dietética y evitar el consumo de alcohol.
Los pacientes con nefropatía diabética deben prestar atención a la ingesta de proteínas, principalmente de proteínas animales de alta calidad, que debe limitarse a menos de 0,8 g/kg de peso corporal por día; elegir alimentos básicos con alto contenido calórico y bajo contenido proteico, como papas, batatas, ñames, etc.; elegir alimentos bajos en potasio y ricos en calcio.
Los pacientes con retinopatía deben evitar los alimentos picantes, como los chiles, las cebollas crudas y el ajo crudo.
2. Ejercicio regular y razonable
El ejercicio regular y moderado puede mejorar la sensibilidad a la insulina y la función muscular; optimizar el metabolismo de grasas y proteínas; prevenir y tratar las complicaciones de la diabetes; y mejorar el estado de ánimo. El método de ejercicio debe adaptarse al estado de salud y los hábitos de ejercicio de cada persona. El ejercicio aeróbico más eficaz consiste en utilizar grandes grupos musculares mediante ejercicios continuos o intermitentes.
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